lunes, 30 de septiembre de 2013

PEDRO GOYENA – UN HOMBRE COHERENTE CON SU FE

El 24 de julio de 1843, nació en la ciudad de Buenos Aires Pedro Goyena. Era hijo de Pedro Regalado Goyena y de Emilia del Río y Perdriel. Ese año en ambas costas del Río de La Plata se agravan los enfrentamientos en una lucha que parece que no tendrá vencedores ni vencidos. El general Rivera, perseguido por Oribe, llega a la ciudad de Montevideo, a la que cierra. Oribe le pone sitio a Montevideo y se instala  con su gobierno en el Cerrito. El gobernador don Juan Manuel de Rosas reconoce a Orbe como presidente legal de la República Oriental. El enfrentamiento entre unitarios y federales tiene en la orilla vecina una réplica entre blancos y colorados. 
La infancia de Pedro Goyena transcurrió en una Buenos Aires que transitaba un período turbulento que se cerraría después de la batalla de Pavón el 17 de setiembre de 1861, cuando Pedro contaba 18 años.
Egresó del Colegio Nacional Central, se graduó de doctor en jurisprudencia en 1869 y de abogado en 1872. Mientras transcurrían sus estudios fue profesor de filosofía en el Colegio Nacional y desde 1870 en la Universidad.
Tuvo un papel preponderante en la historia argentina por su firme oposición al laicismo que caracterizó al sector mayoritario de la Generación
Manuel Estrada
del 80
, que detento los destinos del país entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Luchas que emprendió junto a José Manuel Estrada y a Emilio Lamarca, los principales representante del pensamiento católico de ese período, que circunstancialmente cayeron en posturas ultramontanas.


Emilio Lamarca
Fue diputado provincial de 1865 a 1867 y de 1870 a 1872, Constituyente de la provincia de Buenos Aires entre 1870 y 1873, diputado al Congreso de la Nación (1873 a 1874), senador provincial (1877-1878) y nuevamente diputado nacional de 1880 a 1884 y entre 1886 y 1890.
En el Congreso Pedagógico de 1882 - desconociendo que el aluvión inmigratorio de distintos puntos del Globo, que haría de la argentina un país multicultural, multiétnico y que habría que formar a los hijos de esos  inmigrantes y a ellos mismos desde una sentido de equidad, igualdad y respeto de sus cultos y tradiciones -  sostuvo que la escuela pública común debía ser católica. Mantuvo un duro debate con Leandro Alem. Consecuentemente se opuso luego a la Ley 1420 de 1884, de enseñanza pública, gratuita y obligatoria, que estableció la escuela pública laica. También se opuso y representó la opinión del pensamiento católico, contra la Ley del matrimonio civil sancionada en 1888, sosteniendo que el único tipo de matrimonio que debía ser reconocido por el Estado era aquel que es realizado y registrado por la Iglesia Católica. Poseía una notable capacidad como orador y polemista.

Enseñó Derecho Romano en la Universidad de Buenos Aires y se destacó como periodista, entre otros de la “Revista Argentina” y la “Unión”, que dirigió junto a José Manuel Estrada y Tristán Achával Rodríguez, donde defendió y argumentó sus posiciones contrarias a las reformas liberales de los gobiernos de esa época, cuyo principal representante fue Julio Argentino Roca.
En 1885 fue designado vice-presidente primero de la recientemente fundada Unión Católica cuya presidencia ejerció José Manuel Estrada.
Poco antes de morir, y llevado por su posición contraria al liberalismo laico, se incorporó al heterogéneo arco opositor que integró la Unión Cívica.
Su hermano Miguel Goyena también nacido en Buenos Aires, el 31 de octubre de 1844, fue un militar, abogado y político; participó de la desafortunada guerra contra el Paraguay y de la Revolución del Parque (1890); fue ministro de educación de la Nación e interventor de la provincia de Corrientes. Falleció en su quinta de Morón el 24 de octubre de 1920.
El menor de sus hermanos Luis, nacido el 3 de enero de 1859, fue secretario del presidente Nicolás Avellaneda, se casó con una de sus hijas Carmen Avellaneda. Falleció en la Capital el 14 de diciembre de 1923.
Durante la Revolución de Mayo su abuelo don Benito José Goyena, tuvo a su cargo la organización de la primera cuadrilla fluvial puesta al mando de Azopardo, por decreto del 12 de enero de 1811. Después de la batalla de Caseros fue Comisario General de Marina. Murió en 1871, víctima de la fiebre amarilla. Era su esposa doña Pascuala Díaz.
Pedro Goyena, jurisconsulto, escritor y político, estaba casado con Eduarda Gari con quien tuvo 11 hijos.

Bóveda en la Recoleta donde yacen los restos de Pedro Goyena
Falleció en su casa de San José de Flores el 18 de mayo de 1892 víctima de una neumonía, tenía 49 años. Fue velado en la Catedral de Buenos Aires según lo dispuesto por el arzobispo Monseñor Aneiros. En su sepelio, el presidente de la República Carlos Pellegrini, opuesto a las ideas de Goyena, lo calificó de «una de las más brillantes y altas manifestaciones de la intelectualidad argentina, uno de los caracteres más sanos y más nobles, una de las vidas más honestas y más puras».
HOMENAJES 
En la ciudad de Buenos Aires lo recuerdan dos calles: una en Puerto Madero  que bordea la costanera, y la otra una avenida que atraviesa el barrio de Caballito comenzando en el límite con Boedo y terminando en el correspondiente a Flores.


EL PORQUE LA GOYENA LLEVA ESTE NOMBRE 
En 1958 cuando la profesora Ana Inés Manzo de Torrico emprendió los pasos de inauguración de una Biblioteca Popular ya tenía resulto el nombre que llevaría, pues hubo en Quilmes otra Biblioteca llamada Pedro Goyena, que había sido fundada por el Centro Manuel Estrada de Quilmes el 27 de abril de 1944, por iniciativa de la Comisión Directiva que la condujo en sus comienzos y que luego tuvo una comisión propia que integraron por dos períodos: presidente Axel Labourt; vicepresidente, Pedro De Carli; secretaria, Inés Espíndola; tesorera, María Luisa Bonetti; vocales: Pedro Harán y S. Sayg.
El Centro de Jóvenes José Manuel Estrada había sido fundado el 24 de julio de 1938, una institución católica, que si bien era autónomo estaba subordinado a las autoridades de la parroquia de la Inmaculada Concepción y adherido a la Acción Católica de Quilmes, a la que perteneció Ana I. Manzo por tradición familiar. Esa primera biblioteca Pedro Goyena fue desapareciendo, en forma paulatina, aproximadamente a partir de 1950.
Simultáneamente en 1944 el Centro de ex alumnos de Don Bosco de Bernal presidido por Edmundo Graniero, había creado una subcomisión denominada Centro de Estudios Sociales Pedro Goyena presidida por el Prof. Raúl V. Torresi acompañado por: el Prof. Francisco Salustio, los señores Osvaldo, Victoriano Tassano, Jorge Nizza, José Ricagno, Francisco Leymarie, el Dr. Domingo De Carli y los artistas plásticos José Ricci y Francisco Pampinella.


LA GOYENA HOY 
Hoy en día la Biblioteca Popular Pedro Goyena es una institución absolutamente laica, sin conexión con ningún culto ni creencia religiosa, ampliamente abierta a toda la comunidad sean cuales fueren sus pensamientos, tanto en temas de fe como ideológicos y políticos, pues así se manifestó su fundadora a los largo de los años en que estuvo al frente de la Institución.


Compilación e investigación Chalo Agnelli
FUENTES

Cutolo, Vicente Osvaldo. “Nuevo diccionario biográfico argentino” (1750 – 1930) Tomo III F-K. Pp. 427 a 432. Ed. ELCHE Buenos Aires, 1971. 
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Goyena 
http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Goyena 
http://bibliogoyena.blogspot.com.ar/2013/04/la-biblioteca-popular-pedro-goyena.html
http://bibliogoyena.blogspot.com.ar/2013/06/pedro-goyena-y-la-prensa-catolica-de-su.html 
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/07/ana-ines-manzo-directora-de-la-escuela_18.html 
VER
Discurso del diputado Pedro Goyena sobre la Ley de Educación Común.
http://archivohistorico.educ.ar/sites/default/files/IV_07.pdf
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDAD
V.: Paul Groussac, Los que pasaban, Bs. As., 1919, p. 45-103;
Antonio Dellepiane, Figuras universitarias: Goyena, en Revista de la Universidad de Buenos Aires, t. XXI (1913), p. 465;
Ángel Estrada (h.). Pedro Goyena, en Anales de la Academia de Filosofía y Letras, t. Ill, p. XXI y ss. Hay separata;
Estanislao S. Zeballos, Pedro Goyena, en Revista de Derecho, Historia y Letras, Bs. As., 1898, t. I, p. [39]-40;
Gastón Federico Tobal, De un Cercano Pasado, Bs. As., 1950, p. 3-25; Comisión de Homenaje al Dr. Pedro Goyena en el Centenario de su Nacimiento, El Doctor Pedro Goyena; juicios sobre la personalidad del esclarecido ciudadano e insigne maestro, Bs. As., 1943;
Luis Duprat, Oración fúnebre de Pedro Goyena, Bs. As., 1943, ed. Comis. de Hom.;
Enrique de Gandía, El pensamiento de Pedro Goyena, en Nosotros, Bs. As., oct. de 1943, Nº 91, p. 45-55;
Carlos María Gelly y Obes, Significación his­tórica de Pedro Goyena, en Estudios, Bs. As., die. de 1947, n9 425, p. 385-407; íd.: Pedro Goyena, en Con­troversias Políticas del Ochenta, Bs. As., 1964, p. 153- 176;
Luis Ángel Ardanaz, La Consolidación Nacional, en Furlong y otros, Etapas del Catolicismo Argentino, p. 95 y ss.;
Vidal Ferreyra Videla, El Centenario de [Pedro] Goyena, en Los Principios, Córdoba, 5 junio de 1943;
Virgilio Filippo, Pedro Goyena, arquetipo de argentino, en El Pueblo, 23 julio de 1943;
Elíseo Mo­reno, Al margen del Centenario de Pedro Goyena, Ibidem, 10 agosto de 1943;
Francisco S. Tessi, Tres ilus­tres argentinos: Félix Frías, Pedro Goyena, Tristán Achával Rodríguez, Bs. As., 1927, 2ª ed. p. 35-93; íd.: Pedro Goyena en la política argentina, en El Pueblo, 19 mayo de 1948;
Agustín Sáenz Samaniego, La educación lite­raria de Pedro Goyena, en La Prensa, 26 setiembre de 1943;
Arrieta, Pedro Goyena, en Diccionario de la Literatura Latinoamericana: Argentina, Washington, Unión Panamericana, 1960, vol. I, p. 68-70;
Id.: Gutiérrez y Goyena, en La Prensa, 19 octubre de 1944;
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Eduardo R. Elguera, Pedro Go­yena. Primer profesor de Derecho Romano, en Revista de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Bs. As., set.- oct. 1953, Nº 35, p. 1270-1280;
Agustín Ñores Mar­tínez, Homenaje a la Memoria del Doctor Pedro Goyena, Bs. As., 1946;
Natalio Abel Vadell, El Doctor Pe­dro Goyena, Bs. As., 1945;
Manuel Baños, Dr. Pedro Goyena. Abnegado patriota y ferviente católico, en Tellvs, Paraná, 1948, n? 6, p. 31-44;
Carranza, La Capital de la República. El ensanche de su municipio, p. 251;
García Merou, Recuerdos literarios, p. 31;
Aristóbulo del Valle, Discursos, en Oraciones Magistrales, p. 45;
Julio Noé, Pedro Goyena, en Anales del Instituto Popular de Conferencias, Bs. As., 1943, t. XXIX, p. 163-174; Id.: Prólogo a Obra Selecta de Pedro Goyena, Bs. As., 1943 (Col. Estrada, 24);
Emilio F. Cárdenas, Goyena, Bs. As., 1943; Rodhe, Las ideas estéticas en la literatura argentina, t. IV, p. 244-252;
Belisario J. Montero. De mi Diario, Bruselas, 1898; Un Gran Argentino. El doctor Pedro Goyena. Recopilación de juicios críticos y biográficos, Bs. As., 1943, ed. Difusión;
Agustín Pa­checo [Efraín U. Bischoff], Estrada y Goyena, en Los Principios, Córdoba, 12 marzo de 1945).

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