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domingo, 7 de julio de 2013

GIOCONDA BERTOIA, UNA VIDA EN LA POESÍA (en colaboración con Ana María de Mena)

En la constante búsqueda de curiosidades que nos impulsa a los bibliolatras, encontramos en nuestra Biblioteca Goyena cuatro obras de Gioconda Bertoia, esta olvidada poeta italo-quilmeña-berazateguense, cuyo nombre, hasta hoy, no figura en internet en la dimensión que merecería y sólo en Berazategui, que guarda con unción la memoria de sus grandes personalidades, se la menciona y se la recuerda hasta con una calle y la familia berazateguense de militantes de la cultura que la continúa.  Inmediatamente EL QUILMERO fue a una fuente que abrevó con rigurosidad en su vida, la periodista e historiadora Ana María de Mena, quien generosamente nos envió esta miscelánea biográfica, con este acápite: "Va la notita sobre Gioconda Bertoia. La quise mucho y por ahí este escrito es autorreferencial. Van fotos - dos inéditas, las de Ledesma - y una firma que escaneé lo mejor que pude, de uno de los libros que me obsequió 'Conda'. Para los que la frecuentamos, su letra es un recuerdo muy vívido, porque ella siempre nos escribía. Entonces no había mail, ni fax... ni teléfonos, gracias a la lentitud de ENTEL, entonces las cartas eran su forma de comunicación habitual entre visita y visita. Un abrazo Ana María"



 UNA VIDA EN LA POESIA
"Tras de liar las gavillas
y alzar en punta las parvas,
llevar el grano al granero
y echarle pienso a las vacas,
me puso al mundo mi madre
en una aldea de Italia. 
... 
Así cuenta Gioconda Bertoia en los primeros versos del poema “Biografía”, su nacimiento en Údine, Italia, el 29 de julio de 1910. De allí la trajeron sus padres labriegos cuando tenía seis años y se cumplía el centenario de la Independencia argentina. 
A los doce, un tipo de parálisis deformante la obligó a permanecer en una silla de ruedas y desfiguró sus manos. Desde entonces, cuando estaba en presencia de niños, las colocaba sobre su falda, debajo de una manta, para que no se distrajeran de lo que ella les contaba, cuando recibía visitas escolares. 

SIN LÍMITES
 A pesar de la limitación, con ellas apretaba el lápiz o el bolígrafo con los que escribía sus versos, obras teatrales y las interminables cartas con que regalaba a sus amigos. Cerca de su silla solía tener un prolijo palito de madera que, a veces, sostenía durante las conversaciones con sus allegados y lo movía para apoyar sus gestos. 

LA OBRA
Era una mujer muy cálida, dispuesta siempre a la ayuda, a la palabra de aliento y a la reflexión mesurada.
Desarrolló una prolífica actividad literaria y publicó la mayoría de sus libros por su cuenta. Otros obtuvieron premios y la consiguiente edición. Generosamente regalaba los ejemplares entre familiares y
amigos con sentidas dedicatorias. Seguramente muchas bibliotecas berazateguenses guardan ejemplares con sus poemarios de títulos singulares como: “Helicón”, “Polimnia”, “Erato”, “Ruris”, “Fénix”, “Anfión”, “Pámpanos y racimos”, “Dafne”, “Apolo”, “Themis”.
En prosa publicó “Evocación”, título que cuenta con ilustraciones del maestro Ludovico Pérez,Ocho cuentos y un relato” y las obras de teatro El yo-yo”, “Los esponsales”, “Colorín Colorado”, “La oruga y las mariposas” y “La reina patoja”.
Varias de sus poesías fueron musicalizadas, algunas por Emilio “Taco” Tirao, el padre del reconocido Cacho Tirao. Escribió además infinidad de relatos, poemas y obras teatrales que no fueron editados.
La galería de su casa en el corazón de Berazategui era centro de reunión de artistas, escritores y muchos amigos que ella congregaba. Así nació la Peña de la Amistad que llevó su nombre y se nucleó en torno suyo. En ellas se leía, se conversaba sobre temas del momento y se proponían algunas actividades. Realizadas a un horario apropiado para aquellos tiempos, Gioconda convidaba con una copita de licor a los concurrentes. Al calor de brindis y charlas se forjaron amistades duraderas.
A esas reuniones iban personas recordadas en Berazategui como Concepción Bolaños, Santiago Flamini, Omar Saccani, José López Comendador, Leopoldo Herrera, Marcelino Vallar, Aníbal y Ramón Gómez Canto, Egidio Fucci, Enrique Martinotti, Aurora y Santiago Jambrina. Y una incontable cantidad de amigos más.
Bajo el sortilegio de su jardín contiguo y cuando el clima era benigno, su patio era el espacio elegido para prolongadas conversaciones con sus amistades. Durante muchos años la asistió una silenciosa mujer menuda, de cabello recogido que iba y venía atenta a los pedidos de Gioconda. “Vení Damianita”, solía decirle cuando la requería. La acompañaba siempre cuando alguna noche sus amigos le brindaban una serenata con música y canto. Recordaba esos momentos, como los más preciados tesoros recibidos de sus amigos. 
Leía mucho y solía devolver los libros que le prestaban, escribiendo comentarios o transcribiendo algún poema, a modo de agradecimiento, en las primeras o las últimas páginas en blanco que suelen tener las ediciones. Un ejemplar de “Juguemos en el mundo” de María E. Walsh devuelto a esta dueña con la impronta de su caligrafía, es uno de los tantos testimonios de ello.
Recibió todos los reconocimientos de instituciones de Berazategui y Quilmes de su tiempo así como del Círculo de la Amistad y de la Paz; Instituto y Biblioteca Panamericana, Academia Psicomentesófica y Fundación Givré de Buenos Aires. También fue honrada por entidades de Uruguay, Costa Rica, República Dominicana, Brasil, España e Italia.
Sus escritos fueron publicados por los diarios La Nación y La Prensa de Buenos Aires; El Día y El Argentino de La Plata y medios de prensa de Uruguay, Nicaragua, Costa Rica, Cuba, Méjico, Brasil y España. Su rúbrica figura en el Museo Internacional de Firmas de Las Palmas, Gran Canaria.
Sus trabajos literarios fueron galardonados con la Faja de Honor de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires, Círculo Amigos de Helvecia de Montevideo, Sociedad Interamericana de Escritores e Instituto de Cultura Americana de París, entre otros. 

LA CALLE 154 "A" 
En su honor un grupo teatral que se reunía en un local de la calle Sarmiento de Berazategui, próximo a la parroquia Sagrada Familia, fue bautizado como Teatro Libre Gioconda y la calle 154 "A" de Berazategui se llama Gioconda Bertoia, nombre dispuesto por Ordenanza Nº 1889/90. 
Falleció el 3 de julio de 1987, luego de una vida de muchos padecimientos físicos, de una labor extensa con las letras y muchísimas muestras de amor por la vida y por los afectos. 

CENTENARIO 
Con motivo del centenario de su nacimiento iniciaron un trabajo de recopilación Ema Fedele de Biancolini, Pedro Carlos Costa y Rodolfo S. Rossi, publicado como antología poética en 2012, por la Editorial Municipal de Berazategui, con traducción al italiano de Nora Sforza.

LANTERI Y BUSTILLO DESDE GIOCONDA 
Quien esto escribe le debe a Gioconda Bertoia la primera noción sobre Julieta Lanteri cuya biografía escribió muchos años después.
También largas charlas en el patio de su casa y una sentencia que solía repetir: “En el pecado está la penitencia”. Está además - entre los tesoros que guarda la memoria - la primera visita al atelier de César Bustillo en Plátanos, donde Gregorio Serventi agasajó a los visitantes con un asado servido en su jardín. La familia Herrera, Omar Andragnez, el matrimonio Flamini fueron algunos integrantes de la partida. 

MARIANO MORENO 
Tan consustanciada estaba Gioconda con el mundillo del periodismo y las letras, que durante muchos años al conmemorarse el Día del Periodista, se realizaba un acto en cercanías de la estación ferroviaria de Berazaegui, donde estaba emplazado el busto de Mariano Moreno realizado por Enrique Martinotti y -luego de él- la mayoría de los asistentes caminábamos hasta la casa de Gioconda, que quedaba cerca de allí. Le obsequiábamos un ramo de flores, que ella recibía contentísima, conversábamos un rato con ella y tomábamos algo caliente para atemperar el frío habitual de cada 7 de junio.
Nos retirábamos sabiendo que "Conda", Gioconda, "Gío", según cómo la nombrara cada uno, había quedado feliz con la multitudinaria visita.
En una de esas ocasiones, en 1976, Leonardo Ledesma tomó dos de las fotografías que acompañan esta evocación. Allí están: semioculto Enrique Martinotti, el joven Herrera, don Santiago Flamini, Egidio Fucci, Ramón Gómez Canto, Enrique Héctor Rodríguez -entonces Jefe de Ceremonial y Prensa de la Municipalidad - doña Concepción Bolaños, Leopoldo Herrera, Ana María de Mena y José López Comendador.
En la otra imagen, un bombero voluntario -integrante de la agrupación que hacía guardia de honor ante el monumento a Mariano Moreno- observa cómo - de manos de la autora de esta nota  Gioconda recibe flores con una gran sonrisa.


Texto y fotos de Ana María de Mena


 LIBROS RESCATADOS EN LA GOYENA
 
 En la mitología griega "Polimnia" es la musa de la poesía lírica sacra, es decir de los cantos sagrados. Dice en sus prefacio: "A vosotros queridas amigas y amigos, que con palabras de estímulo y afecto ayudáis a transportar  como buenos Cireneos, en el tortuoso calvario de mi vida, la pesada cruz del infortunio, a vosotros, pues, os dedico hoy el manojo ideal de estos mis humildes y silvestres pensamientos, en ligera retribución a la inmensa gratitud de la que os soy deudora." 
 Este poemario de 60 poesías se terminó de imprimir en Berazategui el 3 de mayo de 1943, en los talleres gráficos "López"; con palabras iniciales del maestro Juan Manuel Cotta, que vale la pena reproducir para comprender el estilo de la autora que hoy resultaría extemporal para las nuevas voces: 
“La señorita Gioconda Bertoia ha querido que yo anote algunas consideraciones referentes a su labor. No entiendo mucho este oficio de apreciar con la justicia merecida el esfuerzo ajeno. Pero no puedo ne­garme, más que como crítico, como maestro de escuela, a acompañarla en esta andanza de las letras impresas.
Leí en diversas oportunidades las poesías de la señorita Bertoia, y puse al margen de su cuaderno las observaciones del oficio, con muy sinceras palabras de es­tímulo.
En pocos espíritus aficionados al arte de escribir he notado un afán tan grande y una comprensión tan cla­ra como en la autora de este libro. Aunque le faltara conocer muchos recursos del idio­ma, ha sabido comprender los menesteres indispensables del mismo, y ponerse en camino para llegar a la meta que su inspiración pretende fundadamente.
Ansiosa de poseer un lenguaje que no es el de su origen, e imposibilitada - por razones de salud - para fre­cuentar centros de cultura, debió sin duda recurrir, hasta con exceso, al diccionario, donde los términos conservan su casticidad muchas veces sin haber jamás engastado el sentido de la vida. Todavía se nota un poco el uso del léxico escogido, pero ello no implica ya un defecto, sino un honrado propósito de superación.
Gioconda Bertoia es realmente una poetisa, haya o no dado con el rumbo estético que, más que con la mente busca con el corazón.
Aún en las simples enumeraciones que se ven por ahí, o en composiciones donde no es fácil dilucidar cual es la idea núcleo, se descubre ese influjo natural del arte que no nace en las academias.
Con esto y el estudio ha de irse perfilando cada vez más mítico su estilo. La experiencia y la madurez de la vida habrán los demás. […] Como educador llamo la atención del lector acerca de la preciosa lección de optimismo de Gioconda Bertoia. Postrado el cuerpo por un fatal designio de la naturaleza - porque Dios no podría cometer tamaño desatino - ha sabido ella  olvidar toda ambición terrenal y acallar sus quejas para dedicarse con un amor ejemplar al cultivo de su delicado mundo interior. Es un alma que vibra. […] Este es el segundo libro de Gioconda Bertoia, pero no el último ni su libro. Yo espero confiado ese libro definitivo, pues sé como persevera desde un comienzo tan elemental, y comprendo que por recio que sea su esfuerzo, no ha llegado donde ella sabe que ese el caudal de su ensueño artístico. Pero llegará. Confío, se lo auguro y se lo deseo de todo corazón.” Juan Manuel Cotta,

Son 33 poemas publicados en su lengua natal, el italiano, en agosto de 1946, en los talleres gráficos Elevación de la ciudad de Buenos Aires.
En la mitología griega Anfión es el gemelo de Zeto hijos de Antíope y Zeus. Ambos representan el modelo de entendimiento entre hermanos, que en vez de competir entre ellos, son un ejemplo de compensación: mientras Zeto sobresalía en labores rudas y manuales, como la ganadería, Anfión era el lado espiritual, aficionado a la música y al arte. Todos los títulos de Gioconda son metáforas en sí mismos.
 Ruris" (del latín rus, ruris, 'del campo'), se terminó en julio de 1952 y se publicó el 30 de noviembre de ese mismo año en la imprenta "López" que estaba en la calle Sarmiento 652 de la localidad de Berazategui (aún partido de Quilmes) El libro está dedicado a quien consideraba: "... los cinco puntales de su obra poética: Sres. Dardo Botet, José López Comendador, Miguel Ángel Fraile, Vladimiro Frignani y Elías Graser".
"I.N.R.I." (siglas de la frase latina IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM, la cual se traduce al castellano como: "Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos"), según la autora, el título: "ha sido impuesto para reverenciar el nombre del que nos legara el más grande mensaje de amor y fraternidad humana". Fue editado en 1956. Es una compilación de poemas de carácter místico cristiano. Está dedicado a las autoridades y asociados del Club Social, Cultural y Deportivo "Libertad", de Berazategui, calle 11 (Sgto. Cabral) 4645. Siempre la referencia localista en la obra de Gioconda.
LA CRITICA DE SU LITERATURA 
Encabezan "Ruris" comentarios periodísticos sobre diversas obras de la autora, juicios que permiten entender su estilo, su tiempo y la fuente de donde surgen sus poemas y que también dan una idea cabal de la crítica literaria que se desarrollaba en la mitad del siglo XX.
Dice al periódico “El Argentino” del libro "Themis":  
Versos simples y sencillos son los que deja fluir esta poetisa desde su recóndito mundo íntimo y personal. No hay nada en su técnica del poetizar que pueda calificarse como de rebuscado o efectista. Quizás por eso mismo a veces sus poemas quedan en la simple enunciación primaria, como si el pensamiento fuera suficiente por sí mismo, sin metáforas, sin el recamado decir de la poesía. Pareciera que un admi­rado deseo de expresar las cosas que siente íntimamente, la llevaran a practicar el verso como la forma ideal de manifestarse, de concretarse. 
Sus poemas van desde la nota alegre hasta el tono melancólico, en un matizado recorrido emocional que refleja la variada captación de la autora. Todos los acontecimientos la sorprenden en esa ansiada situación de referirlos, de reconstruirlos con su particular sentimiento […]”.
Sobre el mismo libro comenta el diario "La Prensa" de Buenos Aires: […] Giconda Bertoia no castiga al verso, no lo trabaja con delectación formal, pero deja fluir en él casi balbuceantemente su vida interior de mujer clara y toda impregnada de emociones humanas. Naturaleza, paisaje, amores dulces y pequeñas cosas de la vida humilde, están iluminadas en algu­nas de estas poesías con una fina luz dorada […] ‘Themis’ consta de 127 páginas y fue impreso en la casa ‘López’ de Berazategui.” 
Del mismo libro el diario La Nación de Buenos Aires, emite la siguiente crítica: “Con manifiesta inclinación hacia las expresiones y temas de clara raíz española, se ha cosechado ésta poesía. Poesía sencilla y cordial a cuya elaboración es ajeno todo afán de profundidad. Los versos de Gioconda Bertoia se deslizan levemente sobre la corteza de las cosas para ir, al fin, hacia la cuenca deseada de los labios infantiles que han de recitar con gozo, como sin duda la quiere su autora muchas de estas estrofas creadas con ternura y labradas con la minuciosidad de la modestia.”
De la revista Argentina se extrae también sobre Themis”:Setenta y tres poemas entre los que predomina el romance, componen este libro de versos — quinto — de Gioconda Bertoia. Son poemas referidos a los temas más dispares y distantes, sin responder a otro plan, que el de contar las cosas según se las ve o se las siente.
Dentro de esta línea la poesía de Gioconda Bertoia es fina y apreciable. Los hombres y las cosas impresionan su sensibilidad y ella construye sus versos sin desdeñar motivos ni eludir la vocación de canto para la que está indudablemente dotada. 
Algunas influencias son sensibles en su modo de expresión, sobre todo en los romances, cuyos maestros han agotado de tal modo sus posibilidades formales y expresivas que resulta muy difícil realizarlos sin caer en la reedición de esos poetas señeros. Los otros poemas del libro, escritos con sencillez casi siempre respetuosa de las formas preceptivas, tienen un tono uniformo y dan su mensaje límpido y sincero […] 
Indudablemente estaba Giconda muy compenetrada con la mitología griega pues titula sus libros con nombre de dioses y diosas del Olimpo grecolatino. “Themis”, que significa ‘ley de la naturaleza’, la del 'buen consejo', era la encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres.
El libro que continúa se titula “Erato”, que es la musa de la poesía, especialmente del género amoroso. Este fue dedicado a la Universidad y Biblioteca Popular Manuel Belgrano, de Berazategui.
Dice de él el diario “El Día” de La Plata del 9 de abril de 1945: “Ansias de vivir y dolor humano exprésanse en los versos lo que sabe o cree imposible, con una nota de serena resignación. Tal la "Canción de cuna para el hijo que no tengo", motivo éste que so repite a lo largo del libro, como una obsesión femenina. Es que la autora gusta con intensidad de la naturaleza, sin participar de sus bienes en la plenitud física. Mejor dicho, es un pregusto, una imaginación fecunda, un ansia constante que una bondad total convierte en ruego, no en imprecación, ruego no sólo para sí, sino para todos los que sufren.” […]
También de “Erato” dice “La Nación” del 8 de abril de 1945:[…]
La dulzura en el vocablo trasciende al verso musical, en el que el tema se canta con naturalidad y fluye como el hilillo de agua en que abrevan las florecillas campesinas que, como lo propone para ejemplo la parábola evangélica, no se preocupan por sus galas. Cabe señalar el capitulo "Andaluzas", cuyas composiciones remedan con gracia el jándalo, que es música del tema y las páginas folklóricas, en las que sobresalen el vocablo típico, la sagacidad con que la autora desentraña lo mejor del espíritu lugareño, y en él la frecuente reflexión traviesa. 
En todos los temas líricos del libro prepondera la levan­tada inspiración que agranda generosa la nobleza sentimen­tal, todo porque la fantasía de la autora se funda en lo que ella dice: Yo tengo dos alas, dos alas muy leves, ahítas de ensueño”.
Agrega "La Prensa" del 29 de abril de 1945, del mismo poemario: “Una facilidad expresiva que resuelve naturalmente las dificultades normativas de la composición poética, permite a Gioconda Bertoia equilibrar con originalidad la gracia y el lirismo que iluminan los poemas de ‘Erato’ y estas cualida­des, tanto como los delicados motivos de su inspiración, se refieren con preferencia a un mundo interior en el que se reflejan múltiples y generosas ideas y sentimientos que dignifican la vida. La nostalgia suavemente matizada de las composiciones en que la autora piensa en sí misma, se con­vierte en mensaje humanitario cuando recuerda el duro destino de seres humildes, con lo cual la belleza, aliada de la caridad, cumple uno de sus más honrosos cometidos. En ‘Andaluzas’ y ‘Folklore’, el recatado lirismo de la primera pierde lógicamente su fuerza comunicativa, aunque son frecuentes los aciertos de la descripción y la gracia de las versiones. Con todo, los buenos valores del libro están en los poemas del capítulo inicial, reveladores de una interesante sensibili­dad poética. El volumen fue impreso en los talleres gráficos "A.B.C,", de Quilmes.” 
En la revista "La Mujer" de Buenos Aires se califica el poemario "Helicón": Joven poetisa de personalísima visión e intensa concep­ción lírica, explaya en sus versos el dolor, la magia de la naturaleza en los matices diversos que ella le ofrece, y la intimo emoción, en lo que a la vida concierne. […] Desde su ostracismo material, palpita, captando la realidad y de volviéndola enaltecida, después de envolverla en el filtro de un alma pura y compresiva y de presentárnosla en un lenguaje pulcro, blando y palpitante.” 
De "La Nación": "Helicón. Un fino espíritu y noblemente inspirado, la autora de estas páginas halla en el verso el cauce natural para concretar en belleza la ansiedad generosa de pródigas bienandanzas al semejante. Y ha de intervenir también en el aprecio la noticia biográfica, ya que a los males físicos ha sabido oponer su entereza. […]”
Y la revista de modas “Chabela” (no se especifica el año), completa: “[…] Trátase de una recopilación de poesías breves, en cuyos moldas, casi siempre respetuosos de la preceptiva clásica, exprésase sin embargo un acento nuevo, actual y muy femenino. […]” 
Helicón es el dios que personifica el monte homónimo, entre el Parnaso y el Citerón en Beocia. Como la mayoría de las deidades primordiales que existieron en los inicios del mundo, generalmente identificadas con elementos o principios naturales, Helicón era hijo ‘partenogénito’ – es decir gestado de sin fecundación del varón – de la diosa Hera, y se le representaba como un anciano con grandes barbas encaramado a las rocas de su cima.
Durante el homenaje a Gioconda Bertoia diserta la señora Bibi Fedele, a su lado la escritora Marga Mangione y el señor Jorge Lemal

En la Feria del Libro FeriArte2007, el Grupo Literario "Almafuerte" de Berazategui, que coordina desde hace varios años la escritora Marga Mangione, realizó un homenaje a la poeta Gioconda Bertoia, para en la ocasión se invitó a la señora Bibi Fedele, amiga personal de Gioconda, que conserva en su poder textos originales en y todos sus libros, quien brindó una charla en el auditorio Jorge Luis Borges.

En colaboración con Ana María de Mena
Compaginación, compilación, investigación
 y argumentos: Chalo Agnelli

FUENTES
1.- "Histobegui - Nuestra memoria en formato de diario" de Josefa Statuto, Favio González, Alejandro Camacho y Verònica Meilan: http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/buenos_aires/berazategui/Personajes%20Berazategui.htm#beertoia
2.- http://fotosmarga.blogspot.com.a/2008_03_01_archive.html
3.- Biblioteca Popular Pedro Goyena.
4.- Comisión de Estudios Históricos de Berazategui. https://www.facebook.com/search/results.php?q=Gioconda+Bertoia&init=public

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