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miércoles, 26 de junio de 2013

"RYTHME SEREIN" - HISTORIA DE UN POEMARIO CON HISTORIA: LA POETA GARCIA SALABERRY Y EL INTENDENTE ARMANDO BUCICH

La Biblioteca Pedro Goyena recibe frecuentemente numerosas donaciones de libros de distintos personas que aman los libros, pero que consideran que ya no podrá alcanzarles la vida para volverlos a leer o que el reducido espacio de sus habitaciones no podrá contenerlos ¡Y qué mejor que echarlos a volar o llevarlos a las bibliotecas para preservar la pasión que los mantuvo enlazados durante muchos años: la lectura, la textura del libro, su olor, la finitud de su materia, la perpetuidad de su mensaje, de sus relatos y el despertar de tantas y variadas emociones! ¡Somos los bibliólatras, nuestro templo son las bibliotecas, nuestra liturgia la lectura y los oficiantes, los autores! Entre tanta generosa ofrenda, uno de estos bibliólatras donó a la Pedro Goyena este libro:
"Rythme serein" sencillos poemas en francés, de un romantisismo tardío, de la docente, autora, periodista y militante social bernalense, Adela García Salaberry, quien nació en Buenos Aires el 4 de octubre de 1889 y murió en Bernal, el 21 de noviembre de 1965. Su cuya biografía se pueden hallar en: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2010/03/esas-bravas-mujeres-de-entonces.html y en "Roca 635" (http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/03/4-semana-de-la-mujer-roca-635-adela.html) fecunda biografía novelada de la imperecedera Stella Maris Bertinelli. 
El pequeño libro contiene poemas que quizá no tienen la sustancia lírica o la composición que ofrece la poesía actual, pero tiene un valor histórico tanto en lo literario como para la historia local, pues se escribió en Bernal y para Bernaldonde Adela vivió la mayor parte de su vida, en la placidez bucólica de aquellos años, con sus quintas, sus casonas donde familias porteñas venían a pasar el verano o largos fines de semana y muchas de ellas luego optaron por afincarse definitivamente. Un rincón quilmeño donde las aguadas y las pequeñas lagunas estaban pobladas de garzas, ibis y hasta bandurrias que llegaban una vez al año.
La casa de Adela, ese ejemplo de mujer que luchó por los más vulnerables, las mujeres y los niños, estaba en Villa Cramer donde se habían establecido familias inmigrantes, gran parte de ellas provenientes de la Liguria, de modo que llenaban el barrio de bullicio, de música y de risas (http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/05/adela-garcia-salaberry-la-poeta-y-los.html)


       I

Refuge humble,
modeste,

de placidité taciturne
est Bernal,
pour ma vie
flagellée d'inquiétudes.

J'avais subi la captivité
dans la ronde des sanglots.
sur les vastes cités
qui ne comprennent pas
les femmes,
aux yeux rêveurs,
au lèvres rouge-sang,
à I'éptdenfte soyeuse
et en complète liberté,
qui ne se torturent pas dans l'engrenage
de joies et de bacchanales...

Refuge solitude
est le pittoresque Bernai.
avec son doux horizon
et ses soucis d'artiste
de récompenser avec des fleurs
les misères de la vie.
Estos poemas fueron publicados en 1946 en los talleres gráficos L. J. Rosso, calle Dobal 951, de la Capital Federal e ilustrados por quien fue una querida amiga de Adela, Margarita Portela Lagos.

Esta notable pintora y grabadora. Nació en Buenos Aires el 23 de febrero de 1905. Cursó estudios en la Academia Nacional de Bellas Ar­tes y en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad de La Plata. Ejerció la docencia artística. En esta función entabló una franca amistad con Adela García Salaberry y la acompañó y juntas emprendieron luchas por las reivindicaciones de su género. Concurrió al salón nacional desde 1927 y obtuvo pri­mer premio de grabado (1928), primer premio adquisición, grabado (1942). 
Expuso en el XXII Salón A Artes Plásticas de 1932. Integró la lista de expositores que obtuvieron los Primeros Premios Nacionales y Estímulo de Pintura, Grabado y Escultura. La publicación que realizó el Ministerio De Instruccion Publica. Direccion Nacional De Bellas Artes, en los talleres gráficos Argentinos de L. J. Rosso, los mismos que editarían el libro “Rythme Serein”, incluye 22 reproducciones en láminas montadas sobre hojas de cartón, donde junto con las de Miguel Carlos Victorica, Víctor C. Roverano, Manuel Suero, Carlos de la Cárcova, Alejandro Bustillo, figura una de Margarita Portela Lagos, entre otros. También hizo envíos a salones oficiales de provincias y municipios del interior del país. Críticas de sus grabados fueron publicados por la revista Claridad, encuadrada dentro del movimiento socialista, que dirigía Antonio Zamora, donde también publicaba Adela. Obras Margarita Portela Lagos suyas se hallan en el Museo Nacional de Bellas Artes, en los provinciales de Buenos Aires y Santiago del Estero, en el municipal de Río Cuarto, Córdoba y en el Museo de Artes Visuales “Víctor Roverano” de Quilmes.

 
            X
Je me plais à te rappeler
mon grand poète, frère. . .
dans tes heures les plus claires
et dans tes heures tien noires!

Dans le rythme brisé
d'une danse cadencée,
et dans le rythme serein
de tes astrales tristesses.
Car, tu fus Verhaeren,
dans tes gestes humains,
le grand poète doux
et le grand poète fort.
 
                XXVII
Et à Bernai, près de la nature 
merveilleuse et simple
comme Dieu
l'horizon est plus clair,
la sagesse du ciel
apporte une humanité intense. . .

Pourrai-je m'éloigner d'ici?
Pressentiment? Je ne sais !
La solitude de Bernal
La ville portègne
où je suis née,
m'apporte des bruits de déceptions
et le présage de la mort...

Bernal éteint les feux
et serate la marche des Pléiata
dans un vol de corps céleste
a travers l'espace de la Vie.
Bien haut est la perfection
qu'implique la solidarité
avec la douleur élevée.

 Son 29 poemas breves que se suman a la obra en lengua francesa que produjo: "Toi en moi" (1938) y "Symbolisme",“Fleur de Lys” (1956). Pero además, en su lengua natal editó:: Luz y sombra (1924); La gloria del corazón (1924); El momento (1930, reeditado en 1949); "Vidas" (cuatro tomos, 1938, 1940, 1943 y 1950); “Florencio Parravicini íntimo” (1947) con este actor y su esposa la unía una sincera amistad; “Angelito Vélez, sus danzas y su vida” (1950); "Por televisión argentina: primer cuaderno " (1958); “Don José J. Podestá” (1858-1958). En verso pu­blicó: “Momentos sentimentales”, edición de la Sociedad Editorial Argentina (1923); "Bruma, poemario, y Hiedra", novela,  (1927); Tradujo del francés "Moments de vie", de Jean Greiffier (1953). También incursionó en el arte dramático con una pieza llamada “Las dos sombras” que se transmitió por Radio Rivadavia en 1934. Se suman “Revelación”, “Mi carné de periodista”, “Consagración”
 Pero los libros tienen otras expresiones, otras intrelíneas, contextos silenciosos, otras historias además de las que contienen; la vida del autor, el trance por el que pasaba miestras lo gestó, las circunstancias del lector, sus sentimientos cuando lo leyeron y en este libro encontramos que se juntaron dos personalidades de nuestra cultura, porque el texto tiene una dedicatoria:
La dedicatoria está fechada el 3 de setiembre de 1955, trece días antes del golpe de estado dictadorial que acabó con las instituciones democráticas del país y, por ende, de todos los municipios. El profesor Armando Bucich era intendente electo hasta esa fecha fatídica y gozaba del respeto, la consideración y el afecto de muchos quilmeños, entre ellos Adela García Salaberry, quien compartió con él páginas de revistas y periódicos. Bucich, además de político, fue docente, periodista, escritor y poeta.
 Este vínculo deja traslucir también la aproximación que Adela tuvo hacia el peronismo, a partir de la sanción de la ley del voto femenino y, por lo cual, sus compañeras del Partido Socialista, con quienes había luchado durante poco más de tres décadas con ese fin, siguiendo la huella de Julieta Lanteri, la segregaron de manera ingrata
El rostro de Adela, en "Roca 635", novela biográfica de la escritora Stella Maris Bertinelli de Ingolotti
ADVERTENCIA
Esta bibliografía los interesados pueden hallarla en la Biblioteca Popular Pedro Goyena, San Luis 948, La Colonia, Quilmes. 4224-8162 // bibliotecapopularpedrogoyena@yahoo.com.ar

LAS BIBLIOTECAS POPULARES EN LA SESIÓN DEL HCD - 24 de abril de 2012

Bibl. Alberdi de Solano
Continuando con las gestiones que el Consejo Asesor de Biblioteca Populares viene realizando desde hace dos años, en la sesión del H.C.D. de Quilmes, del martes 24 de abril, se presentó, a instancias del concejal Hernán Lupo - ausente por problemas de salud - una minuta sobre el incumplimiento del Departamento Ejecutivo de la Ordenanza Nº 11.523. La misma fue leída y argumentada por el concejal Matías Festuca, seguidamente ratificada por los concejales Sahagum y Filereti que apoyaron la minuta y el pedido de resolución.  
Dice la Ordenanza № 11523/10:

"ARTICULO 1°: Modifícanse los Artículos 1º, 2º y 5º de la Ordenanza 9162/01, los que quedarán redactados de la siguiente manera:

Articulo 1º: Fíjase una subvención para apoyar el desarrollo y funcionamiento de las Bibliotecas Populares, mediante la asignación anual equivalente a veinticuatro (24) sueldos básicos clase 3 (administrativo) de la Administración Municipal, conforme a una sola y única categoría para todas las Bibliotecas Populares reconocidas por la CONABIP.

Articulo 2º; Fijase una subvención para apoyar el desarrollo y funcionamiento de las Bibliotecas Populares, mediante la asignación anual equivalente a veinticuatro (24) sueldos básicos clase 3 (administrativo) de la Administración Municipal, conforme a una sola y única categoría para cada Bibliomóvil del que se acredite fehacientemente la titularidad.

Artículo 5º: La subvención creada por la presente, es de carácter anual, obligatoria y permanente, debiendo el Departamento Ejecutivo realizar para cada ejercicio fiscal las correspondientes previsiones presupuestarlas para hacerla efectiva. Las subvenciones serán abonadas en doce (12) cuotas simultáneas a la fecha de pago da los haberes del personal municipal.”

ARTICULO 2º Comuníquese a quienes corresponda, dése al Registro General y Archívese.

Hay firmas de Dr. Diego E. Carbone Secretario Legislativo H.C.D. de Quilmes y de Jose Ramón Migliaccio Presidente H.C.D. de Quilmes.



Biblioteca Don Bosco

Bibl. P. Goyena

Se hallaban presentes representantes de siete de las ocho Bibliotecas Populares de Quilmes, sólo la Manuel Estrada de Bernal no envió delegados. Este requerimiento es de extrema urgencia considerando la situación crítica que estan viviendo estas instituciones sin fines de lucro, con miembros que las sostienen por su compromiso comunitario y vocación de servicio, sin interés material alguno, más que el bien de todos en cuanto a la educación y la cultura. 
 
Crónica Prof. Chalo Agnelli
Director de EL QUILMERO
Vicepresidente de la Bibl. Goyena
Pte. del Comité Asesor permanente 
de las Bibl. Populares de Quilmes


Biblioteca Manuel Estrada en la calle Espora de Bernal.

ASAMBLEA DEL CONSEJO ASESOR PERMANENTE DE LAS BIBLIOTECAS POPULARES DE QUILMEA (4/4/2012)

LAS BIBLIOTECAS POPULARES Y UNA INCOMPRENSIBLE DILACIÓN

El sábado 31 de marzo de 2012, se realizó en la Biblioteca Popular Pedro Goyena (calle San Luis 948) la Asamblea Anual del Consejo Asesor Permanente de Bibliotecas Populares de Quilmes, reconocidas por la CONABIP (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares), que conforman las Bibliotecas: Asociación Cultural Mariano Moreno (Bernal) representada por Edith Humarán; Alfonsina Storni (Ezpeleta), por Hernán Dalmasse; Don Bosco (Don Bosco), por Lidia Sánchez; Joan Rico de Bahía (San Francisco Solano) por Juan Forestier; Juan Bautista Alberdi (San Francisco Solano) por don Luis Barbieri y Mabel Regalí, Pedro Goyena, representada por Ana Aispurú, Cristina Secco y Chalo Agnelli; y las Bibliotecas: Los Cooperarios (barrio Los Cooperarios), Dr. Juan Martín Vilaseca (Quilmes Oeste) y Manuel Estrada (Bernal) cuyos representantes no pudieron concurrir.
Se hicieron presentes como invitados del señor Luis Gerardo Barbieri el concejal Hernán Lupo, Ángel Pizzorno, secretario del bloque kichnerista y el consejero escolar Ramón Arce. También había sido invitada la secretaria de Cultura y Educación señora Evangelina Ramírez que por una reciente conmoción familiar no pudo hacerse presente.  
Los funcionarios mencionados se hicieron oídos de las serias dificultades por las que están pasando estas instituciones que desde hace años son pilares de la educación, la cultura y el trabajo social en la comunidad de partido de Quilmes.
El principal inconveniente es el incumplimiento por parte de las autoridades municipales de la ordenanza Nº  11523/10 que fija una subvención de carácter anual, obligatoria y permanente, para apoyar el desarrollo y funcionamiento de estas Bibliotecas, mediante la “asignación anual equivalente a veinticuatro (24) sueldos básicos clase 3 (administrativo) de la Administración Municipal, conforme a una sola y única categoría…”, para todas y cada una de las ocho (8) Bibliotecas Populares de Quilmes. Finaliza la misma: “… debiendo el Departamento Ejecutivo realizar para cada ejercicio fiscal las correspondientes previsiones presupuestarias para hacerla efectiva. Las subvenciones serán abonadas en doce (12) cuotas simultáneas a la fecha de pago de los haberes del personal municipal. 
Es una actualización de la ordenanza Nº 9162/01, por la cual se recibía un fondo anual fijo, de modo que quedó desactualizada y hasta la nueva disposición no había sido de cumplimiento permanentre por parte del Ejecutivo Municipal.
Ni la subvención mensual, como tampoco la anual desplazada, se cobraron aún. Salvo la Asociación Cultural Mariano Moreno de Bernal, según recientes informaciones periodísticas, recibió el año pasado por parte del Ejecutivo Municipal, a través de su tesorero Sr. Horacio Cernuschi, un subsidio de $ 30.000, pues en sus instalaciones funciona una Delegación Municipal.  Numerosos fueron los recordatorios, petitorios y reclamos, que se hicieron en todos los ámbitos de la Administración Municipal, tanto, ante el Departamento Ejecutivo, la Secretaria de Cultura y Educación, como al H. C. D., específicamente a las concejales que presentaron el expediente Nº 2-20956-HCD-10, del cual derivó la ordenanza: señoras Nora Cuestas, Cora Otamendi, Graciela Gómez y María Dubroca.
La privación de fondos generó durante el año 2011 serias dificultades ya que algunas de las bibliotecas no tienen sede propia y deben alquilar los locales donde se hallar, como la Alfonsina Storni (Lavalle 5088 Ezp.) y otras deben hacer reparaciones en sus instalaciones a costos gravosos que la mayoría de las veces salen de los bolsillos de los voluntarios que sostienen con compromiso y altruismo estas señeras instituciones que es bueno recordar, señaló el señor Juan Forastier, que actúan como PyMES ya que de las escasas cuotas societarias y de los exiguos aportes de la CONABIP, se paga luz, agua, teléfono, conexión a Internet, tasas municipales y a la AFIP; se compran productos de limpieza y mantienen actualizado el material de consulta.
Los funcionarios invitados tomaron debida cuenta de cada situación y se comprometieron para actuar a en el menor tiempo posible.
Luego que se retiraron los invitados, se pasó a la elección de las nuevas autoridades quedando designado como presidente el Prof. Chalo Agnelli; secretario Hernán Delmasse y los representantes de cada una de las bibliotecas presentes como vocales.
 Crónica Prof. Chalo Agnelli
Director de EL QUILMERO
Vicepresidente de la Bibl. Goyena
Pte. del Comité Asesor permanente 
de las Bibl. Populares de Quilmes 

Miércoles, 4 de abril de 2012

martes, 25 de junio de 2013

ACTIVIDADES Y LIBROS EN LA GOYENA - LETICIA LOSIGGIO, JULIETA LANTERI Y GUILLERMO ENRIQUE HUDSON


 La Biblioteca Popular Pedro Goyena ubicada en la calle San Luis 948 entre Larrea y Azcuénaga, periódicamente realiza encuentros culturales de relevancia. El sábado 28 se ofreció un concierto de guitarra  a cargo de la joven Leticia Losiggio, coordinadora del taller de guitarra de la Biblioteca. Interpretó un repertorio clásico y variado donde confluyeron estudios y variaciones acordes para solos de guitarra y otras adaptaciones de laúd de Bach
Leticia Losiggio es profesorado en Música (Orientación Instrumento) recibida en la Escuela Municipal de Bellas Artes “Carlos Morel” de Quilmes y esta cursando la Licenciatura en Música (Orientación Composición) en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Fue el segundo concierto de su breve carrera.
El jueves 2 a las 16:30, la señorita María Isabel Ojeda, estudiante de bibliotecología en La Plata, ofrecerá una conferencia sobre la vida de la médica y luchadora por los derechos de la mujer, Julieta Lanteri (1873-1932), habiéndose cumplido este año los 80 años de su muerte incidental.Precursora del voto femenino a quien la autora local Ana María de Mena captó en totalidad en su libro "Paloma Blanca".

LIBROS
La Biblioteca Goyena permanentemente renueva y mantiene actualizado su material bibliográfico, tanto en la historiografía quilmeña como en temas generales, narrativa, ficciones, etc.
En cuanto al escritor angloquilmeño Guillermo Enrique Hudson, se incorporaron dos libros imprescindibles para estudiantes de letras e investigadores de este autor.
“De Quilmes a Hyde Park – Las fronteras culturales en la vida u obra de W.E. Hudson” (2009) del sociólogo y ensayista uruguayo Felipe Arocena, quien se dedica a la sociología de la cultura y particularmente a la relación entre literatura y sociedad.
Arocena recorre con su mirada social la obra de Hudson y revelar circunstancias e interpretaciones que nos introducen en facetas que, en la riqueza y variedad literaria de este autor, pasan desapercibidas. Además hay un informe de las sucesivas traducciones de esta obra y la abundante bibliografía que trató sobre el escritor de “La Tierra Púrpura”, que transcurre en la “Banda Oriental”.
El prólogo es de Rubén Ravera, director del Museo Histórico Provincial “Guillermo Enrique Hudson” de Florencio Varela, que funciona en lo que fue la estanzuela “Los 25 ombúes” solar natal del escritor y naturalista.
El otro libro adquirido es para completar la lectura del anterior para quien no conoce la obra de Hudson: “Días de ocio en la Patagonia”.
Una traducción de la señora María Rosa Mariani, prestigiosa docente de Quilmes, profesora de literatura inglesa de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional de Avellaneda e inspectora de Nivel Superior; los dibujos son de la profesora Rosa Rovira y el prólogo también es del Prof. Ravera. Ambos libros pertenecen a la Colección Hudson y la edición estuvo a cargo de Roberto Enrique Tassano (2008)
Para quienes quieran adquirir estos libros lo pueden hacer en el mismo Museo Hudson de Varela y ganarán doblemente.
Crónica de Chalo Agnelli

ELISA LEONOR LEZCANO - UNA VIDA HOJA A HOJA PARA LA GOYENA

Leonor, como la conocemos todos, aunque ella es Elisa Leonor,  llegó al embeleso del libro desde muy pequeña; al hábito de la lectura antes que a la lecto-escritura. La cultura de la lengua escrita no siempre nace de modelos familiares, a veces es resultado de un espíritu ansioso por desmembrar los misterios de la vida, ávido de superación. Quizá ese sea el caso de Leonor Lezcano cuando allá en su Esquina natal, provincia de Corrientes descubrió que el libro era una puerta. 
Ese embeleso, ese espíritu de superación, ese impulso por abrir la puerta fueron las motivaciones originales que condujeron un día a Leonor a la Biblioteca Pedro Goyena.
Esquina, Corrientes.
Esquina se encuentra en medio de un delta natural, donde confluyen los ríos Paraná y Corrientes. Todo el año posee un entorno cautivo del variado colorido de su floresta, húmeda de correderas y arroyos. En el exuberante paisaje esquinense un 17 de mayo de 1936 nació Leonor Lezcano.
 Junto al señor Alejandro Storni, hijo de la única Alfonsina
PRIMERAS PÁGINAS
Su padre era una figura prominente en la política correntina de pensamiento radical y su madre una mujer de campo.
A los 8 años en un barco de la empresa Dodero, con Modesta Gabriela, su madre del corazón, su abuela y tíos llegó al barrio de La Boca donde transcurrió su infancia. Luego se mudaron a Avellaneda donde hizo la primaria en la escuela Nº 12 “Bernardino Rivadavia”. Así como accedió al libro muy temprano en su vida, del mismo modo surgió el deseo de ser maestra, pero circunstancias ajenas se impusieron y no pudo concretar su anhelo.
En 1953, con tan sólo 17 años se casó con Edmundo Hermosi, gastronómico y en 1955 la joven pareja se estableció en Quilmes ya con Alicia Beatriz su única hija.
Ya mayor, con 56 años, venció prejuicios, resolvió llenar huecos y cursó la secundario en la Escuela de Enseñanza Media Nº 3 “Francisco Salustio” de La Colonia. Disfrutó con plenitud esos años y de sus profesores a los que recuerda con especial afecto: la señora Roulet, Gustavo Famá, Graciela y Matilde Salustio.
 Junto a María Kodama (centro) y la poeta Beatriz Piedras
VOLVIENDO CARILLAS
Aunque distante de su domicilio, era asidua de la Biblioteca Popular Manuel Estrada de Bernal. Un día halló en un comercio de su barrio, Villa Armonía, un volante que informaba “Sabe Ud que en su barrio hay una biblioteca”. Era la Goyena que se había mudado del viejo Mercado Municipal a La Colonia, calle San Luís 885, en una casa que generosamente había alquilado el Club Alberdi para la biblioteca. La biblioteca que fundara en 1959 la benemérita Inés Manzo de Torrico, que fuera directora de la Escuela Normal de Quilmes.
Leonor Lezcano llegó a la Goyena en 1991 y se le abrieron las puertas de una vida que le había quedado atrás, nunca postergada, latente. Se quedó hasta hoy. Se podría decir que son suyas las palabras de Borges: "De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro, todos los demás son extensiones de su cuerpo. Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria". Convocada por la señora de Torrico, Leonor ocupó varios cargos, protesorera, tesorera y presidente cuando la fundadora prefirió delegar funciones después de 33 años de un trabajo por el cual no esperó ni recibió retribución alguna y pocos reconocimientos.
A la función de presidente Leonor debió agregar la de bibliotecaria por recorte que hizo la intendencia del personal municipal que la atendía durante la mañana de 9 a 12 durante dos años. Hasta 1997 en que falleció la Prof. Inés Manzo de Torrico, Leonor estuvo resguardada en su tarea por esa notable mujer que legó a Quilmes un caudal de educación y cultura incalculable.
La tarea de la biblioteca no era solo la de facilitar bibliografía se suman tanto las actividades administrativas que responden a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, C.O.N.A.B.I.P., como las actividades sociales y culturales a la que Leonor Lezcano también se dedicó con entusiasmo. Constantemente la Biblioteca hace donativos no sólo de libros, sino también de útiles escolares a diversas instituciones como el Colegio Julio Cortázar de Florencio Varela, la escuela Nº 766 de la Tigra, Chaco, el Instituto Superior de Periodismo “El Sol”, el Centro de Investigación Educativa de Florencio Varela, la Escuela Nº 10 de Quilmes, la Nº 7 de F. Varela; en 1998, se reunió, con al colaboración de otras instituciones quilmeñas, un importante donativo de prendas de vestir, ropa de cama, de abrigo y elementos varios para paliar la emergencia hídrica que vivía la ciudad de Esquina en Corrientes. El transporte estuvo a cargo de la Asociación de Bomberos Voluntarios de San Francisco Solano.
Este cúmulo novedoso de actividades le permitió a Leonor Lezcano llegar a espacios inalcanzables para una ama de cada, como ella se consideraba - posición que no relegó si bien debió reducir el tiempo a las tareas domésticas - como la Biblioteca Nacional, el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, dio charlas específicas en la Sociedad Italiana Cristoforo Colombo y participó en las Ferias del Libro que realizaba esta institución y en las Ferias del Libro del Autor al Lector.
Conoció a figuras relevantes de la cultura, tanto local como nacional: Alejandro Storni, hijo de la inefable Alfonsina, descendientes de Pedro Goyena, Aldo Severi, Ludovico Pérez, María Kodama, Beatriz Piedras, los profesores, Lombán, Orlando Cella, Mirita Bollo Cabrios, Ely Fontana, Ernesto Trincheri…
Un día la invitaron a sumarse a la Asociación Cultural Sanmartiniana. Representó a esta institución y a la biblioteca en un encuentro de Asociaciones Sanmartinianas que se efectuó en el 2006, en Rosario, al pie del travertino homenaje a nuestra bandera.
Recibió el “Candil Kilmes”; fue homenajeada por el Club Alberdi y, en el 2010, por la CD de la biblioteca, como tributo a su trayectoria.
Pero dos son los reconocimientos que Leonor Lezcano más valora: el que le hizo la Sanmartiniana al confiar en la Goyena como custodia de la biblioteca específica de la Asociación, gesto que siente como premio a su labor responsable y el segundo es el que le hacen los niños, alumnos de la escuelas del barrio, la Nº 16, la Nº 36, cuando la reconocen y saludan por la calle. Actitud que responde a su gesto afable y su templanza para comunicarse con los jóvenes.
 Junto a la Prof. Mirita Bollo Cabrios y el Dr. Eusebi
CERRANDO EL LIBRO
La biblioteca le permitió concretar la docencia soñada en su infancia, pues el acto de “dar” conocimiento, tanto como en un aula, también se reproduce entre estantes y anaqueles de libros, aconsejando al estudiante de tal o cual autor, comentando obras, orientando.
“Las bibliotecas son una realidad consolidada a lo largo de más de cuatro mil años de historia, que discurre paralela a la de la escritura y el libro”. [1] Pero también a la vida de los que tienen un vínculo apretado con los libros.
Humilde, con constante gesto de apertura, sencillez, pero seguridad en el decir y en el hacer.
Con su esposo, su hija su yerno el contador Daniel Alejandro Turqui y su nieto Juan Pablo Rosesky que, en su adolescencia, fue un necesario trabajador en la biblioteca.
Efectivamente, Leonor Lezcano es un mujer que supo vencer las contingencias de la vida para sembrar sobre terreno fértil y propagar su simiente. 

Prof. Chalo Agnelli

1º Foto: La señora Leonor Lezcano (centro) junto a la fundadora de la Biblioteca Pedro Goyena, Inés Manso de Torrico (izquierda) y una bisnieta de Goyena.

NOTA
[1] Anyelis Tovar www.monografias.com

ANA INÉS MANZO DE TORRICO - DIRECTORA FUNDADORA DE LA BIBLIOTECA POPULAR PEDRO GOYENA

Prof. Chalo Agnelli
"60 y 100"
Este año la Biblioteca Popular Pedro Goyena, la Biblioteca de "Pola" Manzo, cumple "60" años el 15 de agosto y su fundadora, soporte y alma cumple (así en presente) el 9 de octubre, "100". Y si bien ya hace varias décadas que no está físicamente con nosotros, en la Goyena, la energía de su espíritu prevalece y nos da fuerzas para seguir sorteando todas las dificultades que se presentan y sobre todo CRECER, por eso escribo que "cumple", así en presente, "100" años (Chalo Agnelli)
El año 1919, fue de grandes cambios para la historia nacional y del mundo. Acababa de cerrarse el triste capitulo de la Primera Guerra. Los trágicos acontecimientos que se sucedieron entre el 7 y el 14 de enero de ese año, entre el proletariado pauperizado y la patronal capitalista dejaron un antecedente significativo para el desarrollo de la clase obrera en un país que a partir de la Ley Sáenz Peña había incorporado a  la vida social, cultural  y educativa del país variables nuevas. La movilización estudiantil en la ciudad de Córdoba que impuso la Reforma Universitaria se extendió por toda Latinoamérica.
Quilmes apenas tenía tres años de Ciudad y transcurría su segundo año al frente de la intendencia el Dr. Pedro Elustondo, el primero, en ese cargo, del partido Radical que tuvo este distrito.
Ese año, un 9 de octubre nació en la recientemente designada "ciudad", Ana Inés. Su madre fue María Luisa Landi, profundamente católica, y su padre Vicente Manzo. Ella y su hermano Leandro Hipólito se criaron en un hogar donde se estimulaba con ahínco la educación, el arte y especialmente la lectura.

La pequeña Ana Inés se inició en declamación e interprete del cancionero folklórico desde muy temprana edad. El periódico A.B.C. del domingo 14 de octubre de 1928, da cuenta de esto en esta noticia bajo el título: “Ana Inés Manzo Triunfa A Los 8 Años. Será Una Gran Artista” “A los ocho años de edad, la simpática vecinita Ana Inés Manzo, ha logrado un significativo triunfo en su presentación como intérprete de la Canción Nativa en el festival realizado últimamente en el Teatro Cervantes de la Capital Federal, organizado por el Centro de Estudiantes de Ciencias Económicas. Una verdadera ovación recibió Ana Inés como premio de su impecable técnica y desenvoltura que a su edad equivale a una revelación de las condiciones que posee para triunfar plenamente en un futuro próximo ¡Qué persevere y estudie siempre son los augurios de A.B.C.!”
Nada tuvo que ver con la canción luego, pero sí fue estímulo en estas artes para terceras personas, básicamente en todo lo referente al Folklore Nacional.


El 30 de diciembre de 1936, Ana Inés egresó como maestra de la Escuela Normal de Quilmes e ingresó en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad  Nacional de La Plata donde, el 19 de diciembre de 1941, se recibió de  Profesora Secundaria Normal y Especial en Letras, título registrado con el número 8191. Años después realizaría el Doctora en Letras en dicha Universidad.
CARRERA DOCENTE
El 23 de abril de 1942, al año siguiente de su promoción, comenzó la carrera docente como profesora de castellano y literatura en la misma Escuela Normal donde había transcurrido la adolescencia. También otras escuelas de Quilmes la tuvieron como educadora. El 16 de marzo de 1946 y hasta el 30 de junio de 1951 se desempeñó en el Colegio Nacional como profesora de literatura; luego regresaría con un cargo provisorio el 1 de octubre 1959 hasta el 30 de junio de 1961. Ejerció en la ENET Nº 1 “Gral. Enrique Mosconi” desde el 16 de julio de 1963 hasta el 20 de julio de 1964 y desde el 16 de marzo de 1966 hasta el 22 de setiembre de 1968.
Dejó el Colegio Nacional en 1951 por traslado a la Escuela Normal de Maestros Nº 1 “Mary O´Graham” de La Plata donde ingresó el 1 de julio; además de castellano dictaba filosofía. Permaneció hasta el 1 de julio de 1955 en que pasó al liceo “Víctor Mercante” de la Universidad de La Plata, donde ejerció del 1 de agosto de ese año hasta el 31 de octubre de 1962.
Los alcances de formación, capacitación y perfeccionamiento educativo que alcanzó la profesora Manzo fueron poco reconocidos, pues era una persona que no cuantificaba públicamente sus conocimientos, sí los aplicaba sin ostentación.
Su pasión por la lectura y los libros le llevó a sumar, a las cargadas estanterías de su hogar, una importante  bibliografía de carácter didáctico y pedagógico. Esto la llevó a fraguar la idea de fundar una biblioteca pedagógica al alcance de toda la comunidad. Para ello se preparó adecuadamente en la Escuela Nacional de Bibliotecarios de la Biblioteca Nacional  donde obtuvo el 11 de abril de 1959, el certificado Nº 5724 de Bibliotecaria Nacional.
Con dicho título fue becada por el gobierno de Brasil para estudiar durante 1961, en el Instituto Brasilero de Bibliografía y Documentación. País al que regresó becada por el Fondo Nacional de las Artes para estudiar “El estado de la novela contemporánea en Brasil”.
Tiempo después, obtuvo una nueva beca de la Universidad Central de Ecuador para asistir al “Vº Ciclo Internacional de Verano” que se realizó en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de esa Nación.
LA BIBLIOTECA
La bibliotecología fue un tema recurrente en su vida. Hizo cursos de catalogación bibliográfica, dictó jornadas sobre este tópico en Río Gallegos del 13 al 17 de marzo de 1961, y en 1963 dio conferencias radiales en el programa que la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares tenía en Radio Nacional.

Sede de la Goyena en el antiguo Mercado Municipal, esquina de Moreno y Olavarría

Pero su obra máxima fue la creación de la Biblioteca Popular “Pedro Goyena”. Previamente, como integrante de la Acción Católica, desde el Centro Manuel Estrada, había sido parte, en 1944, de la creación de una entidad similar con el mismo nombre.

En 1958, formó una comisión de vecinos pro-biblioteca. El 28 de febrero de ese mismo año, reunida la cantidad de libros y cumplidas las exigencias establecidas por la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, obtuvo un subsidio y el asesoramiento específicop. Se constituyó una comisión directiva provisional, y quedó fundada la anhelada Biblioteca, de la que fue presidenta durante varios años. La acompañaron en aquella primer movilización: Carlos Canale, Raquel Sánchez, Darío Mosso, Lola Maciel, María Luisa Bonetti, Hélice Tagliapetro, María Esther Schuler, Ada Ester Pestana, Ernesto Carrasco y Carmen Mandile. El 15 de agosto de 1959, la Biblioteca Popular “Pedro Goyena” abrió sus puertas oficialmente, instalándose provisoriamente en una casa de la calle Videla 321 de Quilmes, local cedido por la comisión directiva del Círculo de Obreros Católicos. 
Acto en beneficio al Colegio San José, organizado por la Sra. Manzo (al frente) el 11 de abril de 1959. A su lado: Carlos Canale, la escrirtora Beatriz Guido, detrás, de lentes Leopoldo Torres Nilson y Raquel Sánchez, también fundadora de la "Goyena"
Primera sede en La Colonia, San Luis 885, 1988
 En 1961 debió cambiar de domicilio. La profesora Torrico, anhelosa de obtener un espacio para sus libros, llegó hasta el Intendente Rodolfo A. López quien le cedió un local perimetral del
Actual sede la Goyena
entonces Mercado Municipal, ubicado sobre la calle Lavalle para pasar luego a otro mayor de la esquina de Moreno y Olavarría.
Mucha fue la pasión que puso en esta Institución, tiempo horas de trabajo y excesivo esfuerzo. Pero la ligereza y arbitrariedad de algunas 'políticas partidarias', trazadas sin consulta ni respeto a la cultura y a la tradición, por funcionarios cargados de la soberbia de creerse que, por sus cargos públicos están por encima de todo y de todos, nuevamente la alejan de esa sede.
En 1988, hubo una nueva mudanza a un casa en la calle San Luis 885, esquina Larrea de la Colonia, pero por corto plazo pues debió trasladarse a una propiedad de la vereda de enfrente, su actual sede en San Luis 980, donde llegó gracias al Club Alberdi que le cedió en comodato la propiedad, gracias a la comisión directiva de ese momento y fundamentalmente a su presidente, en esos años, el benemérito señor don Raúl J. Mazariegos (foto izquierda)
LA ESCUELA NORMAL
Su trayectoria educativa siguió incólume. En 1970 tras la jubilación del director de la Escuela Normal, profesor Alfredo José Eliseo Dunet, asumió como directora provisoria, cargo que luego titularizó por concurso. Durante el período en que estuvo al frente de la dicha institución tuvo sobre sus hombros grandes responsabilidades. Primero transformar el ciclo Normal en enseñanza secundaria, agregar a la Unidad Académica el profesorado para la enseñanza primaria y luego el profesorado para la enseñanza pre-escolar.

Prof. Alfredo Dunet
Un nuevo paradigma educativo que puso en marcha con notable  destreza pedagógica. El segundo desafío fue a partir del 1° de setiembre de  1978, en que comenzaron a levantar el nuevo edificio, con todas las dificultades que a una gestión agrega una obra edilicia de tal magnitud.
Pola Manzo se jubiló en 1982, tras 40 años en la docencia, la sucedió en el cargo la profesora Nélida Sanchini de Montórfano, también docente relevante, de extensa trayectoria.
PUBLICACIONES
Realizó numerosas publicaciones, entre ellas: “Mayo y los orígenes de la Biblioteca Nacional” en el libro “La Cultura Literaria de Mayo” editado en 1960 por el Departamento de Letras de la Facultad de Humanidades de La Plata (Pág. 161 a 186); ese mismo año publicó “Un bibliotecario prócer” en la “Revista de Educación” del Ministerio de Educación de la provincia (Vol. 5, Nueva serie, Pág. 44 a 52); “Visita a la casa de Jorge Isaac”, en la Revista de la Universidad de La Plata Nº 19, aparecida en 1965 (Pág. 183 a 187)

La Sra. Manzo junto a Leonor Lezcano - su sucesora - durante un acto con descendientes de Pedro Goyena.

Presidió el Instituto Belgraniano de Quilmes, cuando se fundó el 19 de junio de 1970, por iniciativa de la Asociación Cultural Sanmartiniana presidida en la ocasión por el profesor Orlando Cella. El Instituto funcionó durante varios años en la biblioteca “Goyena”.
Empeñosa, decidida, pero sin ruido, callada, y hasta sigilosamente, pero sin pausa, lograba su cometido. Un persona condescendiente y sumamente sociable. Como educadora era abordable y creía con unción en los logros del docente absolutamente comprometido con su tarea.

Con la Prof. Alicia Bornand
CARÁCTER Y PERSONALIDAD
Una característica del buen docentes es tener conocimientos sólidos sobre la materia que transmite con claridad expositiva, pero fundamentalmente, ser modelo de sus alumnos y conocerlos, motivarlos, crear buena convivencia y potenciar el componente autónomo de todo el aprendizaje creando espíritus libres, inquisitivos y críticos. Estas condiciones y atributos reunía Ana Manzo y esta conclusión de quienes fueron sus alumnos, reúne su persona y su personalidad enteramente.

LEGADO
Estaba casada con Joaquín Crisóstomo Torrico Aguilar, no tuvo hijos. Falleció en su casa de la calle Sarmiento 429, el 11 de febrero de 1997. Pero fiel a su biblioteca, "su hija", según afirmaba, cuando comenzó a sentir su partida definitiva, legó la presidencia a otra mujer providencial que 

supo reemplazarla con auténtica entrega, la señora Leonor Lezcano que estuvo a cargo de “la Goyena” hasta el Cincuentenario de su creación en el 2009, once años de trabajo pródigo.
Hoy un grupo de los que fueron sus alumnos, colegas y amigos continúan la obra que ella abrió y diseñó en dicha Biblioteca Popular: además de su tarea específica de difundir la lectura y el libro y sus talleres anuales, se inauguró el Centro Cultural "Hilda Perata", donde fundó el Museo Bibliográfico-Documental "Bibliotecario Carlos Córdoba", la Pinacoteca "Maestro Ludovico Pérez"; posee una de la bibliografías  y documentación de la historia de Quilmes más rigurosa y completa; funciona en su sede de la calle San Luis un Centro de Educación para Adultos dependiente de la E.E.P. para Adultos Nº 707 y muchos otros servicios que la hacen una de las instituciones más significativas del Partido de Quilmes y la amplia región "gransurbonaerense". 


Biografía de Prof. Chalo Agnelli

Colaboración, señoras Cristina Secco, Ana Aispurú  y Leonor Lezcano

FUENTE

Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes: http://archivo104.blogspot.com.ar/

Biblioteca Popular Pedro Goyena.

lunes, 24 de junio de 2013

AGUSTÍN BOTTARO Y JULIETA H. QUEBLEEN - LIBROS OLVIDADOS DE AUTORES QUILMEÑOS:

La Biblioteca Popular Pedro Goyena posee, entre sus tesoros y peculariedades, una frondosa bibliografía de autores locales. Algunos de esos libros resultan una curiosidad digna de conocer. Los bibliolatras que trabajamos en ella hurgamos en los anaqueles olvidados y esto hallamos:
"Hojas sueltas" es un poemario de Agustin L. J. Bottaro (1916 - 1987), docente, fundador del "Comercial de Quilmes". Los 35 poemas de sensibilidad extrema y personalizados en la mujer,  están próximos al estilo de Enrique Banch (1888-1968) poeta argentino que cultivó formas clásicas inspiradas en el Siglo de Oro español, con fuertes reminiscencias de un modernismo rubendariano. El libro se terminó de imprimir el 31 de agosto de 1946 - Bottaro tenía 30 años - en los Talleres Gráficos "América" de la avenida Uriburu 518 (hoy Hipólito Yrigoyen) 518.
"El Encuentro" son 15 cuentos o relatos donde la mayoría son protagonistas mujeres. Escritos entre 1958 y 1962, por Julieta Haydée Quebleen.
Esta autora nació en 1927, en la capital homónima de la provincia de Santa Fe. De pequeña se radicó en Quilmes con su familia, pero nunca perdió contacto con su ciudad natal, a la que unían lazos profundos. Egresó como maestra de la Escuela Normal en 1944. Comenzó su carrera literaria en el diario “El Litoral”, también colaboró con la revista “Universidad” de la Universidad Nacional del Litoral. Publicó ensayos, reportajes, crónicas de viajes en revistas y periódicos de la Capital Federal, de Quilmes, Costa Rica, México y Chile. Egresada de la facultad de Humanidades de La Plata, estudió, como becaria, Filosofía Románica en Madrid. Fue enviada a México en 1960 por la Organización de Estados Americanos para seguir cursos de literatura y arte en la Universidad Autónoma de ese país. En Quilmes ejerció como profesora de Castellano, Literatura y Latín en la Escuela Normal. 
“El Encuentro” fue su primer libro. La estructura de los cuentos es clásica y el lenguaje directo, aunque no rehúsa el contrapunto y el monólogo interior. Sus personajes están inmersos en el mundo circundante, quizá sin una formulación “a priori”. El libro en su totalidad es la historia del encuentro con seres pequeños y sencillos, tanto que en ocasión el protagonista es un objeto. Julieta H. Quebleen sale al paso de acontecimientos mínimos para buscar, no sin ternura y siempre subjetivamente es esas vidas, rara vez extraviadas en el hecho insólito, en escasos momentos, alegres, casi siempre angustiadas y solas.
Su padre el Prof. Alfredo Quebleen Teisieres tuvo una activa participación en las actividades culturales del “Ateneo de Quilmes”, creado en 1935, dando, entre otras, conferencias sobre Leopoldo Lugones. Dictó castellano en la escuela Normal desde 1939. 
Este libro se terminó de imprimir el 26 de marzo de 1965 en la Librería y Editorial Colmegna de la ciudad de Santa Fe.
Prof. Chalo Agnelli